Fotografía: Sergio Padura
UN VIAJE FANTÁSTICO A LA LEYENDA DEL
BOSQUE DE BROCELANDIA POR DONDE, SEGURO, PASEA MICHAEL.
JACKSON
Había oído hablar de Brocelandia y cada vez que viajaba a
Francia quería visitar el lugar; pero por unas cosas u otras siempre acababa
sin poderlo hacer: el mundo de la fantasía y el tiempo real la mayor parte de
las veces no coinciden, sin embargo la insistencia siempre acaba ganando y ¡por
fin! en el verano del 2009 se cumplió mi sueño, así que me decido a hablarles
del tema para que no dejen de visitar ese lugar de imaginación y leyenda.
Según la leyenda, Brocelandia es el nombre mítico del actual
bosque de Paimpont, situado al suroeste de Rennes, tierra mágica llena de las
huellas de los celtas y de monumentos
megalíticos. Vestigio de un inmenso conjunto forestal con más de 7.500
hectáreas que cubría en la Edad Media el centro de la península bretona, el
Finisterre francés, es origen de numerosas leyendas del imaginario celta, de
creencias populares del lugar y uno de los lugares legendarios del ciclo
artúrico. La historia también informa
que estas tierras fueron el último refugio de los druidas durante la ocupación
romana.
Es en el bosque de
Brocelandia donde Los Caballeros de la Mesa Redonda (Lancelot del Lago,
Perceval, Galaad, Parsifal, Gauvain…) encontraron un paisaje idóneo para su destino y su
búsqueda: el Rey Arturo les ordenó encontrar el Santo Grial, presuntamente escondido
en esos bosques de la Pequeña Bretaña. También El Mago Merlín, amigo y asesor del joven Arturo, fue visitante de honor de Brocelandia, siendo en La
fuente de Barenton donde tiene lugar su
primer encuentro con el hada Viviana que bajó del cielo y con la caricia de su
aliento enamoró al viejo mago. Merlín amaba tanto a Viviane que edificó para
ella, bajo el estanque en el que se refleja esa antigua y poderosa fortaleza que es el Castillo de Comper, una
ciudadela de cristal. Viviane, llamada
también Dama del Lago, criará y educará en ella a Lancelot, futuro Caballero
del Rey Arturo.
A pesar de que era muy grande la diferencia de edad, el amor entre Viviane y Merlín era muy
fuerte y exclusivo, pero ésta, recurriendo
a los secretos mágicos aprendidos de boca del propio mago, consigue hechizar al Druida Merlín y lo conduce a la
Fuente de la Juventud con lo que éste rejuvenece. Luego lo encierra para la
eternidad, en nueve círculos mágicos duros como la roca.
Dice también la leyenda que cuando los celtas reorganicen
sus fuerzas para recuperar de nuevo su identidad, entonces también el
rey Arturo romperá la redoma de cristal donde duerme el sueño eterno.
Hasta aquí lo que se nos cuenta, a modo de resumen, de lo
que acontece en ese lugar que, a pesar de llamarse, oficialmente, en la
actualidad “El bosque de Painpont”, es y seguirá siendo para los siglos venideros
“Brocelandia”, un lugar mágico en el que la leyenda se mezcla con la realidad
sin saber a ciencia cierta dónde empieza una y acaba la otra.
Si se cierran los ojos por unos momentos antes de empezar a
caminar por los senderos de este lugar de magia, no nos ha de extrañar que, de
pronto, surja la figura de un duendecillo que nos invitará a recorrer todo
el bosque, haciéndonos de guía de este lugar fabuloso. Así nos explicará que el Gran Estanque situado al
lado del castillo es donde nació Merlín que fue dotado de poderes mágicos y que
siempre estaba del lado del bien y donde el hada Viviana crió al que sería el
futuro caballero Lancelot. También nos enseñará el Árbol de Oro, situado muy
cerca del Espejo de las Hadas, para conducirnos al castillo de Trecesson y
desde allí nos llevará al Valle Sin Retorno, ese lugar mítico por excelencia y puesta en escena de todas las leyendas de Merlín. Nuestro duendecillo
guía nos advertirá de los peligros que pueden acecharnos ya que
la bruja Morgana tiene como prisioneros a los caballeros infieles y es
por ello por lo que el sitio se llama Rocher de Faux Amants. El Valle sin
Retorno es el dominio mágico del hada Morgana, hermanastra del rey Arturo, que
ya desde el nacimiento poseía poderes maléficos. Traicionada por su amante
Guyomard, decidió encerrarle en una prisión de aire que colocó en aquel Valle
sin Retorno junto con todos aquellos caballeros infieles que se dejaban atraer
por el canto de las hadas. Sin embargo Lancelot del Lago, enamorado de la reina Ginebra y castigado al
Valle sin Retorno, supo resistir los encantos de las hadas puesto que en su
mente no había más que amor por Ginebra. Luchó para poder seguir al lado de su
amada para lo cual tuvo que enfrentarse a los dragones de fuego y a los guardas
gigantes del Valle sin Retorno, consiguiendo derribar las murallas de aire con
lo que los prisioneros amantes infieles pudieron salir y ser libres.
Contada esta leyenda y visto el lugar, nuestro duende nos
volverá a llevar al Gran Estanque
porque allí Merlín es donde encontró a la joven Viviana de la que se enamoró
perdidamente y a la que enseñó todos sus saberes con el fin de seducirla. Es el
hombre de la naturaleza que se beneficia de poderes sobrenaturales para
comunicarse con los animales y las plantas, cruzar los mares y metamorfearse
continuamente; es él el que domina a los demonios, el que realizó los planos de la famosa Tabla
Redonda. Al final cae rendido por el amor de Viviana que aprovecha la primera
ocasión favorable para usar con Merlín las artes que éste le había enseñado y
así, rejuvenecido por el agua de la fuente de la Juventud que la joven hada le
da a beber, es encerrado por esta en nueve círculos que traza a su alrededor y
que sella con una guirnalda de rosas. Es Viviana la Dama del Lago que encontramos en las novelas del ciclo
artúrico y la que da a Arturo, a ruegos
de Merlín, Excalibur, la espada que ella misma había rescatado cuando finalizó la batalla de Calman.
La presencia continua de Merlín y sus dotes de adivinación,
forja el destino del rey Arturo: le hace ganar batallas en las que el Druida
lleva el estandarte sobre el que hay bordado un Dragón de oro; le permite crear
la grandiosa ciudad de Camelot, le preserva de las maquinaciones maléficas de
sus hermanastras Morgana y Morgause; sin embargo el gran druida no pudo
preservarle de la traición de su esposa Ginebra y su mejor caballero, Lancelot
del Lago.
Nuestro último paseo por Brocelandia de la mano del pequeño
duende que nos ha hecho de guía nos lleva a la tumba de Merlín situada en la
zona norte del bosque. Hemos caminado un rato hasta que en una pequeña landa un
“cromlech” megalítico con un pequeño grabado nos sugiere el lugar donde
descansa el mago. ¿Es esa su tumba? La leyenda nos dice que su localización
sigue siendo un misterio y Brocelandia un bosque en el que si se está atento se
oye a los árboles contar cuentos, hablar de mitología de historia y de leyenda
y donde las piedras viven desde la época de la prehistoria hasta nuestros días
y por donde pasean los espíritus de Arturo y Merlín para seguir hablando del
Santo Grial a la espera de despertar y que sus cuerpos, uno durmiendo en Avalon
y otro tal vez en la misma Brocelandia se junten a sus espíritus y encuentren
ese cáliz que parece ser los Drusos, hermanos de los Templarios se llevaron a
un lugar llamado Siria por Homero y que se encuentra más lejos del Sol.
Amparo Vázquez


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